BAQUIANA – Año XX / Nº 109 – 110 / Enero – Junio 2019 (NOTICIA 5)

MUJERES DE LA PATRIA, CONTRIBUCIÓN DE LA MUJER A LA INDEPENDENCIA DE CUBA (1895-1898)

 

También las vemos como enfermeras ayudando a salvar las vidas de los soldados, y también a las religiosas de comunidades católicas que curaron y asistieron a los soldados de ambos bandos en los desastres, miserias y dolor que provocó la guerra y la Reconcentración de Valeriano Weyler*. En sus 544 páginas leemos las biografías de más de 700 mujeres, y recreamos la historia en las 350 fotografías, algunas inéditas.

En el volumen I de Mujeres de la Patria, publicado en 2014 por Ediciones Universal, el lector pudo apreciar la labor de la mambisa durante la colonia y en la Guerra de los Diez Años hasta el Pacto del Zanjón (1868-1878). Y en el volumen III, de próxima publicación por la misma casa editorial, aparecerá la mujer cubana desde el exilio del siglo XIX, trabajando desde los clubes revolucionarios, en los actos patrióticos, recaudando dinero para las expediciones y para el abastecimiento del Ejército Libertador. Serán estas las mujeres que desde París, Centroamérica, Suramérica y los Estados Unidos, laboraron por la libertad de la Patria. Esta trilogía es un homenaje a la mujer cubana y a su trayectoria a lo largo de la historia de Cuba.

 

Según el escritor y periodista cubano radicado en París, William Navarrete, en un artículo publicado sobre este libro en El Nuevo Herald el 29 de octubre de 2018:

“Tiene razón la investigadora al recopilar esta información. El papel de la mujer cubana ha sido mucho más importante que lo escrito en los manuales de Historia, y, en no pocos casos, nombres y hechos han sido borrados de un plumazo por los historiadores.

¿Quién recuerda hoy día quién fue Irene Herrera Laferté, mujer negra, habanera, que aliviaba con su música la vida de los insurrectos cubanos en la manigua? ¿Quién menciona a Rosario Dubrocá Rodríguez de Osorio, fundadora de un hospital militar en San José de las Lajas para atender a los mambises heridos? ¿Quién a la holguinera de adopción Mercedes Sirvén Pérez-Puelles, doctora en farmacia y patriota ejemplar que llegó a ser comandante del Ejército Libertador?

El libro de Fernández Soneira añade un capítulo singular: ‘‘La mujer negra en la sociedad y en la guerra’’, algo que me llamó mucho la atención, por cuanto no es tema en el que se haya ahondado mucho. La autora debe haberse dado cuenta de su papel crucial, así como de la necesidad de dedicarles un aparte. Algunas fueron incluso prósperas hacendadas, como María Herculánea Corina Cunill, Matilde O’Bourke y Desideria Hernández, en la zona de Cienfuegos. También patriotas: Lucrecia González Consuegra, de Sancti Spíritus, o Teresa Pérez Nicot, de Baracoa, y otras.

El libro evoca las reconcentraciones de Weyler, verdaderos campos de concentración entre los primeros del planeta, y la mujer confinada, pero también aquella que alzó su voz para denunciar los crímenes del poder colonial. Hay especial mención para las enfermeras mambisas (como Gabriela Azcuy Labrador, Rosa Castellanos ‘‘La Bayamesa’’ y la pinareña María de la Luz Noriega Hernández).

Por otra parte, la autora rastrea la labor de las congregaciones religiosas de monjas en los ámbitos sanitario y educativo. Ahí están las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, al cargo de varios hospitales; las Siervas de María, las Religiosas del Apostolado, aunque también algunas religiosas norteamericanas, así como la sureña Clara Barton, presidenta de la Cruz Roja en su país, que realizaron una gran labor humanitaria.

Le siguen las páginas dedicadas a las ilustres camagüeyanas, holguineras y orientales en general, implicadas en la independencia: Eva Adán Betancourt, Gabriela de Varona, Caridad Agüero Betancourt, María Aguilar Borrero o Emilia Bernal de Agüero (todas de Camagüey), Cristina Pérez (de Guantánamo) y las mujeres de las familia Feria-Garayalde, Castellanos y Miró (de Holguín), y 700 más.

Aparecen también aquellas que desde el exilio de Nueva York, Tampa, Cayo Hueso o América Latina, recaudaban fondos y alentaban a los hombres en la Isla. Entre ellas, Elena Borrero, Manuela Boza, Caridad Carmenatti, Ana María García Menocal, Chalía Herrera, Rosalía García Osuna, Clemencia Gómez Toro, Isabel Machado Mesa, Magdalena Peñarredonda Doley, y otras exiliadas y desterradas.”

 

Presentación del libro Mujeres de la Patria II en el Salón Félix Varela
Ermita de la Caridad del Cobre – Miami, Florida

 

Acerca de la autora:

Teresa Fernández Soneira nació en La Habana, Cuba (1947). Es una investigadora de temas cubanos, y ha hecho aportes importantes a la historia de Cuba con los libros: Apuntes desde el Destierro (1990); CUBA: Historia de la Educación Católica 1582-1961(1997); Con la Estrella y la Cruz: Historia de las Juventudes de Acción Católica Cubana (2002), y Niños que Triunfan – el Centro Mater, su historia y sus colaboradores (2008). También el primer tomo de MUJERES DE LA PATRIA que estudia la contribución de las mujeres cubanas durante la Guerra de Independencia de 1895 a 1898. En la actualidad trabaja en el tercer volumen de Mujeres de la Patria, sobre la trayectoria de la mujer cubana en el exilio del siglo XIX, y también le añade un libro de imágenes y poemas: La Bella Cubana, rostros de mujeres en la Cuba del siglo XIX.

 

* Valeriano Weyler fue un general del ejército español que sirvió como Gobernador General y Administrador Colonial de la Isla de Cuba entre 1896 y 1897. Sus tácticas para apaciguar la insurrección mambisa, por medio de la división de la isla en diferentes sectores y la reconcentración de sus habitantes en campos de concentración, para evitar el contacto de la población con los insurrectos y que estos no recibieran ayuda, causaron un tremendo malestar en la isla y fueron muy criticadas.

 

 

NOTA DE PRENSA

 

Ediciones Universal
Colección Cuba y sus Jueces
ISBN: 978-1-59388-262-4
Library of Congress # 2018954377 

P.O. BOX 450353 (Shenandoah Station)
Miami, Florida. 33245-0353. USA.
Octubre de 2018