BAQUIANA – Año XXVII / Nº 137 – 138 / Enero – Junio 2026 (Poesía III)

FOTO SECCIÓN POETICA

________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

CARLOTA CAULFIELD 

Nació en nació en La Habana, Cuba (1953). Es autora de once poemarios, entre los que se encuentran 34th Street and other poems, Oscuridad divina, A Mapmaker’s Diary. Selected Poems, El libro de Giulio Camillo (maqueta para un teatro de la memoria/The book of Giulio Camillo (a model for a theater of memory) / Il livro de Giulio Camillo (modello per un teatro della memoria), Quincunce/Quincunx, Movimientos metálicos para juguetes abandonados, Cuaderno Neumeister/The Neumeister Notebook, Los juguetes de Bertrand / Bertrand’s Toys y GHROMYT (Poesía visual, en colaboración con J.M. Calleja. Entre sus reconocimientos literarios se destacan el Premio Internacional “Ultimo Novecento” (Italia, 1988). y el Primer Premio Hispanoamericano de Poesía “Dulce María Loynaz” (España, 2002). También ha recibido menciones destacadas en los premios Riccardo Marchi-Torre de Calafuria (Italia), Federico García Lorca (España-EE.UU.), Mairena (Puerto Rico), Premio Plural (México) y Latino/Latina Poetry (New York).  En 1987 le fue otorgada la Beca Cintas por su obra poética. Su poesía ha sido traducida al italiano, japonés, coreano y francés. Es editora de Voces viajeras. Poetas cubanas de hoy y de From the Forbidden Garden. Letters from Alejandra Pizarnik to Antonio Beneyto. Co-editó The Other Poetry of Barcelona, No soy tu musa. Antología de poetas irlandesas contemporáneas, Mercedes de Acosta, Imposeída, A Companion to US Latino Literature y Barcelona: Visual Culture, Space and Power. Otras publicaciones incluyen A Fish Pierced the Moon (traducción de haikus de Gustavo Vega), A Barbarian in Barcelona (Traducción de Un bárbaro en Barcelona de Antonio Beneyto), ALFABESI en Ariel GAngi, Martin GuBbins, J.M. Calleja y Carlota CaulfielD ario y Fashionable. Una poeta adicta a la moda. Entre 1987 a 1992 fue la editora de la gaceta literaria El Gato Tuerto. De 1998 al 2002 editó Corner, una revista internacional en línea dedicada a las vanguardias literarias y artísticas. Se ha exhibido su obra visual y colaboraciones con otros artistas en galerías de España y México. Fue escritora residente y profesora visitante distinguida en el Institute of Germanic & Romance Studies de la Universidad de Londres, la Universidad de Gröningen (Países Bajos), University College London, Universidad de Barcelona, Pomona College, NMSU y Toronto University. Del 2016 al 2019 fue la W. K. Keck Professor de Escritura Creativa del Mills College (en la actualidad Mills College at Northeastern University) donde tuvo una cátedra de Culturas y Literaturas Ibéricas y Latinoamericanas entre 1992 y 2024. Caulfield divide su residencia entre California y New Mexico.

 

________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

GORRIÓN

Tormenta de arena desértica
a los gajos se agarran
los gorriones

 

Exhibe mi plumaje el polvo marrón

de las urbes, y despliegan

las pocas rayas blancas de mi cuerpo

una imprecisa sinfonía:

chuipchíu-chuurp-chelp chirp chirp chirp.

Mi canto anuncia la primavera.

 

Tú, marinero de muchos mares,

si completas ese largo viaje

y encuentras por fin su destino,

no dejes de tatuar mi imagen

en tu cuerpo.

 

Crucé muchos océanos hasta llegar

a New York en 1850.

Allí comenzó todo:

hice del Central Park mi casa

y fui testigo del nacimiento

de lo extraordinario y lo sórdido

de una ciudad en perenne transformación.

Mi prole se rebeló contra la urbe

y escapó a los valles, las montañas,

los desiertos.

 

Eh, transeúnte,

contempla las estrellas y lega

ese saber contradictorio y vago de la suerte.

Observa mi presencia al alba

y te daré buenas noticias.

 

 

CARPINTERO PELUDITO

Tan quieto entre las ramas:
¡Oh, pájaro infinito,
amigo mío!

 

Amo los huertos frondosos

Y los bosques apacibles.

 

Aunque soy pequeño,

el movimiento inusitado de mis alas

es cómplice de las plumas rígidas

de mi cola y hace de mí un experto

trapecista en árboles y postes de luz.

Trípode perfecto

que requiere toda buena fotografía.

Obsérvame.

 

Siento orgullo de mi lengua

larga, fina, pegajosa,

semejante a un extractor

y más potente

que cualquier máquina.

Ningún insecto escondido

se salva de mi succión.

 

Y para completar mi retrato

Añado

la blancura de mi pecho,

la raya egipcia en mis ojos

y el gorrito negro ceñido a mi cabeza.

 

El diseño de mi cuerpo

encuentra su perfección

—me dicen—

en el rojo lunar caprichoso

que llevo en la nuca.

 

Me llaman rayo, rumor y ser

de antiguo oficio.

 

Mi pico construye

su propio ataúd

mientras mis pensamientos

giran y giran como un carrusel

y tamborileo sin descanso:

Taktaktak-taktaktak-i-i

 

 

 

SALVIA TRILLADOR

Si el cielo calla
robaré su silencio:
do re mí fa sol la sí.

 

Mi mayor placer es el canto.

Persigo voces de líquido lenguaje,

trinos a imitar, jubiloso karaoke

tras mi primo, el pícaro sinsonte.

Suelto sin mucha lógica

un dulce trino bisílabo:

wi-wi wi-wi wi-wi wi-wi

¡Cuidado!

¡No me confío demasiado

cuando estoy en tierra!

Me digo:

¡Desafía piedras y frota tu barbilla

blanca contra las semillas!

 

Construyo plataforma sobre plataforma,

Mezclo hormigas, bibijaguas y grillos,

frutillas y alguna que otra pluma gris

hasta amasar un cemento indestructible.

Tejo una espesa colcha

para el plácido descanso,

hilos de incubación y persistencia eternos.

Una obra de arte

son mis huevos de puro azul.

 

Vuelo, vuelo y vuelo por diecisiete días:

termina mayo, llega junio

y toda mi prole de barbillas blancas se alegra.

Canto, aunque no tenga público.

 

 

CARDENAL

El pájaro picotea
su secreto:
plumas de grana.

 

Por mis hábitos y mi máscara negra

me llaman el misterioso,

El colorado, el elegante.

En fin, ¡soy único!

 

Multiformes rojos se apoderan

de mi cresta, mi garganta, mi pecho,

la punta de mis alas.

Un persistente bermellón

hace relucir mis plumas grises.

Es cierto que nazco con muchos tonos,

pero prefiero bermejo y con este

espectacular copete granate

Semejante a un sombrero de Isabella Blow.

 

Madrugo y después me escondo

entre la santolina hasta el atardecer.

Si me tiendes una mano con anís, hinojo,

azafrán o yerbabuena,

echo a volar hasta tus dedos:

olfateo y te elevo la imaginación.

 

En amores me vuelvo una melcocha

en cortejo de cantos azucarados

y casi pierdo la cabeza

de tanto moverla de un lado al otro.

 

Mi vida despliega su trama

en discretos huevos

donde el gris y el verde se confunden.

Tengo sosiego.

 

A veces me creen emisario

de divinidades y poderes celestiales.

Tengo el don de seducir

a quien se acerque.

No lo niego.

 

Mi peculiar canto

son notas de claros silbidos

que se aceleran

En escala ascendente

—do re mí fa sol la sí do—

Para volverse un lento trino

de silbidos y gorjeos

—do sí la sol fa mí re do.

 

Las melodías de mi flauta mágica

son para optimistas,

soñadores y noctámbulos:

fuiifuituituiuiuuuííturíííí.

Contra depredadores

emito el sonido agudo

chir chir chir boit-boit-boit

¡Sálvese quien pueda!